¿Te ha pasado alguna vez sentirte bloqueado/a ante algún suceso o persona y no darte cuenta hasta llegar a casa o a algún otro lugar seguro? En ese momento te paras y aparece una sensación a la que no sabes poner palabras, pero que te dice que algo no ha ido bien. Entonces asoman pensamientos como: tendría que haberle dicho esto o tendría que haber hecho esto otro… Soluciones a toro pasado que ya no sirven de mucho, más que para machacarte.

Mantener el contacto con uno/a mismo/a no es fácil, tú lo sabes, es un entrenamiento. Y como cualquier otra práctica, requiere de algo de tiempo y dedicación para aprenderla e integrarla. Por eso es bueno ir adquiriendo ciertos hábitos que te puedan ayudar a estar más en ti y saber lo que te pasa cuando te pase.

Te propongo 5 preguntas que puedes hacerte ante lo que te vaya pasando durante el día y en tus relaciones interpersonales:

¿Qué sensaciones tengo ahora mismo? Presta atención a tus sensaciones, por ejemplo: siento tensión, me siento fría, siento angustia, calor, mareo, pesadez, bloqueo, etc. La sensación es lo primero que aparece, lo que nos da la primera pista.

¿Dónde lo siento? Ahora situalo en tu cuerpo, por ejemplo: siento tensión en la mandíbula o en el cuello, siento frío en el pecho,  siento angustia en la boca del estómago, bloqueo en la garganta, calor en las mejillas, etc.

¿Cómo me hace sentir esta sensación? Es decir, si te dejas estar un rato con esta sensación ¿qué emoción aparece, qué tono emocional deja? Por ejemplo: me siento enfadado/a, siento pena, me siento humillado/a, me da vergüenza, siento miedo, etc.

¿Con qué lo relaciono? Aquí se trata de ponerle contenido a eso que siento. Observa si viene alguna situación, imagen, persona o recuerdo cuando te dejas sentir esto.

– Y por último, ¿qué necesito? Muchas veces lo que se hace figura, aquello que emerge y se hace presente sin saber muy bien a qué viene, como una sensación, emoción, un sentimiento o idea, nos indica que estamos necesitando algo con algún asunto, como por ejemplo: emprender alguna acción, decirle algo a alguien, tomar una decisión, poner límites, despedirnos, etc.

El primer paso para dirigirnos hacia la satisfacción de nuestra necesidad y/o deseo, es tenerlo bien identificado. Ponerle nombre, cara, contenido. Muchas veces, es precisamente el no detectar lo que nos está pasando, lo que interfiere y hace que nos quedemos parados/as, con confusión, haciendo algo muy distinto de lo que en realidad necesitamos y de esta manera insatisfechos/as y con frustración.

Parate y observa… registra eso que sientes, ponle contenido y legitímalo.

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