Introducir NUEVOS HÁBITOS no es nada fácil. Se dice que con 21 días haciendo algo nuevo, ya lo tienes. Para mí no es tan sencillo. ¿Cómo lo hacemos los/as que no somos tan disciplinados/as?, ¿qué pasa si me cuesta ser constante?

Podemos encontrar nuestra propia forma de adquirir nuevos hábitos, hacerlo a nuestra manera. Aquí cada cual apelará y le funcionará una cosa: obligarse, machacarse, recompensarse, apoyarse en otros, recurrir a profesionales, etc.

En mi experiencia, cuando me paro a apreciar y conecto realmente con cómo me sienta en el cuerpo eso que estoy haciendo, como me siento… repetirlo o dejar de hacerlo se me presenta como una necesidad y/o un deseo. Deja de ser algo externo y obligado y pasa a ser algo mío y para mí. Desde ahí, me cuesta menos. Aunque no siempre consigo llegar a ese punto.

Ánimo a todas aquellas personas que estáis intentando adquirir nuevos hábitos. Centrémonos en el proceso, no en la meta.

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